top of page
Buscar

Saltillo, Tierra de historia, sarapes y suenos

Hay una ciudad en el norte de México donde el desierto abraza la tradición, donde los sarapes ondean como banderas de identidad, y donde una parte muy importante de mi camino comenzó a tomar forma. Esa ciudad es Saltillo, Coahuila.


Mucho más que una capital estatal, Saltillo es un lugar donde la historia, la innovación y la resiliencia se viven día a día—valores que resuenan a lo largo de cada página de El Camino de un Soñador.





Una ciudad tejida como un sarape



Saltillo es la cuna del icónico sarape, símbolo del arte textil mexicano. Así como cada sarape se elabora con dedicación, color y propósito, El Camino de un Soñador fue tejido con recuerdos, aprendizajes y capítulos que se desarrollaron en esta misma ciudad.


Desde mis años en la UANE y Col-Mex, hasta las amistades, las travesuras y los primeros amores en sus calles, Saltillo formó parte esencial de la persona que soy hoy.





Museo del Desierto: Lecciones del entorno



Uno de los lugares más fascinantes de Saltillo es el Museo del Desierto, un espacio que nos recuerda cómo la vida florece incluso en los ambientes más extremos.


De muchas maneras, ese es también el mensaje de mi libro. Los sueños no nacen en condiciones ideales—nacen entre tierras áridas, madrugadas solitarias y comienzos inciertos. Saltillo me enseñó eso.





Rosita Alvírez y el poder de contar historias



¿Sabías que Saltillo es escenario de uno de los corridos más conocidos de México? El Corrido de Rosita Alvírez narra una historia trágica sobre decisiones, orgullo y consecuencias.


Historias como esa me inspiran a compartir la mía. Porque aunque no todos los sueños comienzan con un final feliz, todos merecen ser contados. Ya sea a través de canciones o memorias, contar historias es preservar cultura e inspirar transformación.





El “Detroit de México” y el sueño de la industria



Saltillo también es conocido como el Detroit de México, hogar de enormes plantas automotrices y un centro de talento en ingeniería. Para un ingeniero industrial como yo, eso era más que simbólico. Era una confirmación de que el trabajo duro, la disciplina y la innovación pueden cambiar destinos—como cambió el mío.





Persiguiendo sueños entre fronteras



En El Camino de un Soñador, comparto la dualidad de irse y regresar—entre lo que construimos lejos y lo que siempre llevamos dentro.


Saltillo fue escenario de muchos de mis primeros momentos: libertad, rebeldía, independencia. Años más tarde, regresé como profesional, esposo y padre—reclamando mi historia, más fuerte y más sabio.





Reflexión Final



Saltillo no es solo un escenario—es un personaje en mi viaje. Su música, su cultura, sus desafíos, reflejan el corazón de cada soñador que alguna vez se atrevió a creer que había algo más allá del horizonte.


Por eso, cuando me preguntan dónde comenzó realmente El Camino de un Soñador, no dudo en responder:


“En Saltillo. Allí fue donde todo empezó a sentirse real.”

Comentarios


Suscríbete a nuestra newsletter • ¡No te lo pierdas!

 
© 2025 por El Camino de un Soñador. Todos los derechos reservados.

bottom of page